{"id":1490,"date":"2012-11-16T01:58:36","date_gmt":"2012-11-16T04:58:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/?p=1490"},"modified":"2012-11-16T01:58:36","modified_gmt":"2012-11-16T04:58:36","slug":"cruda-realidad-a-traves-de-imagenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/cruda-realidad-a-traves-de-imagenes\/","title":{"rendered":"Cruda realidad a trav\u00e9s de im\u00e1genes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/MiseriaAfrica.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-thumbnail wp-image-1491\" title=\"MiseriaAfrica\" src=\"http:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/MiseriaAfrica-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miembro del Bang Bang Club, Kevin Carter, junto con un grupo de fot\u00f3grafos decidieron dedicar su vida a transmitir, mediante el poder de las mismas im\u00e1genes, postales del horror de la guerra, el hambre y la miseria en carne propia, con el fin de despertar conciencia de sus pares, d\u00e1ndole un nuevo significado a un oficio tan presuntamente f\u00fatil como lo podr\u00eda ser un fot\u00f3grafo, un testigo mudo de la realidad.Su fotograf\u00eda m\u00e1s famosa le otorg\u00f3 el premio Pulitzer de 1994, dio vueltas alrededor del mundo, cubriendo su nombre de un reconocimiento que \u00e9l comenz\u00f3 a odiar hasta el l\u00edmite de lo intolerable, una foto que puede considerarse la suma de lo inhumano: en primer plano un ni\u00f1o sudan\u00e9s est\u00e1 doblado sobre la tierra, casi moribundo, a causa del hambre. Unos metros m\u00e1s all\u00e1, un buitre observa con serena impaciencia el desenlace del drama para iniciar el banquete.La culpa y la verg\u00fcenza aumentaba en proporci\u00f3n a la celebridad del fot\u00f3grafo, a pesar de la aberraci\u00f3n de la cual sus ojos eran testigos, no hab\u00eda podido soltar su c\u00e1mara para socorrer a la ni\u00f1a, y este acto de cobard\u00eda se hab\u00eda materializado en un premio Pulitzer y en la portada del Times.Unos meses despu\u00e9s de obtener el premio abrumado por la culpa a la edad de 33 a\u00f1os Kevin Carter se suicid\u00f3 conectando una manguera al ca\u00f1o de tubo de escape y aspirando los gases t\u00f3xicos. D\u00edas antes al terrible suceso hab\u00eda declarado con respecto a la foto del premio: \u201cSer\u00e1 la foto m\u00e1s importante de mi carrera, pero no quiero ni verla. La odio. La tragedia y la violencia son im\u00e1genes poderosas; por eso se pagan as\u00ed. Pero algo de la emoci\u00f3n, de la empatia y la vulnerabilidad que nos hacen humanos se pierde cada vez que apretamos el gatillo\u201d.Tambi\u00e9n dijo David Su\u00e1rez: \u201cel encuadre de Kevin Carter es el mismo que el del ave de rapi\u00f1a que espera impaciente la muerte del ni\u00f1o. Son dos testigos de una misma agon\u00eda: para el buitre, el plato a devorar; para el fot\u00f3grafo, es la imagen maldita de la muerte del hombre, de todos los hombres\u201c.Kevin Carter, se autoproclam\u00f3 en un judas contempor\u00e1neo, atormentado por legiones de demonios, no ha hecho m\u00e1s que mostrar el grado de deshumanizaci\u00f3n al que como \u201corbe civilizada\u201d hemos llegado los seres humanos guiados por el individualismo, la codicia y la enajenaci\u00f3n consumista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver: http:\/\/humanismoyconectividad.wordpress.com\/imagenes-que-impactan\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miembro del Bang Bang Club, Kevin Carter, junto con un grupo de fot\u00f3grafos decidieron dedicar su vida a transmitir, mediante el poder de las mismas im\u00e1genes, postales del horror de la guerra, el hambre y la miseria en carne propia, con el fin de despertar conciencia de sus pares, d\u00e1ndole un nuevo significado a un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1490","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1490"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1492,"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490\/revisions\/1492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionsolidariaafrica.com\/misionsolidaria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}