Cruce cultural 1ª impresión Chile- Moçambique
Inharrime, 1 de Marzo de 2016.
Durante la espera en chile, preguntas como ¿resistiré el calor del cual hablan?, ¿Cómo será el trato con la comunidad religiosa?, ¿podremos hacer equipo con personas casi desconocidas y más de 10.000 kilómetros de Chile?, ¿podre vivir sin agua potable?, ¿el lenguaje “Portugués”, podre manejarlo” y muchas otras preguntas que sin duda fueron importantes antes de pisar suelo Moçambicano. Al comenzar este cuatro día de misión, claramente no tengo respuestas a todas interrogantes, sin embargo estas cada vez son menos significativas, hoy día el poder objetivar todas esas ideas que muchas personas han trabajado desde Chile, el poder dar forma a una propuesta enorme que requiere de una atención y rigurosidad teórica/metodológica en contexto, demanda el poder estar con los sentidos puestos en poder visualizar desde nuestro contexto más inmediato (como es la Escuelita de las hermanas Palotinas, el cual queda junto a nuestra casa), como es el comportamientos de los niños y niñas, el trato de las educadoras, como se desarrolla las temáticas de higiene, buen trato, vida sana, estilos de estimulación, etc.
Lo que en un comienzo fue relevante (sol, agua, mosquitos, comidas), hoy es lo menos significativo, el agua no nos ha faltado gracias a la noria de las hermanas, la cual tiene una profundidad superior a lo que están acostumbrados en estas tierras, hace que el agua sea mas pura, por lo que desde el primer momento hemos utilizado ese recurso, sin necesidad de hervir el agua. El calor a momentos es extremo, sin embargo tuvimos la suerte que llegamos en momento de sequia, pero el 1ª día llovió gratamente, eso no quita el estar sudando todo el día, pero nos ha ayudado en poder hacer más amigable el tema. Los mosquitos con la red mosquetera y en algunas horas del día repelente, no ha sido tema hasta el momento, mas aún cuando las dependencias que ocupamos están resguardada muy bien para evitar un contacto mayor con el mosquito que transporta la malaria. Por último, las comidas hasta ahora han sido bastante buenas, seguramente la cocinera nos está sorprendiendo en cierta medida con las bondades de la tierra (sería espectacular si no fuese así).
Es tremendamente significativo el trabajo que realizan las diferentes expresiones respecto a la religión, nos hemos encontrado que hay un cruce de religiones único, vivimos entre católicos y musulmanes, la mezquita queda a unas dos cuadras de nuestra casa, a unos 3 kilómetros nos encontramos con la Escuela Laura Vicuña, de las Hijas de María Auxiliadora, quienes tienen un internado y colegio, todo en un mismo lugar, sin duda de condiciones de muy alta calidad, espacios muy grandes, muchos árboles, espacios de juegos y como es de costumbre un orden en cada espacio, típico de la formación de las hermanas. La comunidad Salesiana (Escuela Domingo Sávio) esta justo frente a la Escuala Laura Vicuña, aún no conocemos su trabajo, pero en los próximos días visitaremos su casa.
Al ser las 5:30AM es hora de compartir la Misa diaria, nos vamos a la casa de las hermanas salesianas, donde cada Terça Feira (martes) se congregan las comunidades religiosas a compartir la Eucaristía.
Hoy escribí temprano, puesto que no apunte bien la hora, me levante a las 4.00h de la mañana, una hora antes de lo acordado. El horario en este país es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en América Latina, este será otro de los temas a tocar en los próximos escritos.
::: Rigoberto Cárcamo Chamorro ::: ( Voluntario MSA)
Desde Inharrime (Inhambane – Mozambique).
